lunes, 16 de noviembre de 2009

Cómo Decirte...

¿Como decirte que hoy la distancia entre nosotros fue más grande que nunca? No puedo decírtelo, porque me enredaría y todo sonaría distinto a como debe de ser. No puedo decírtelo porque me rehuso a coger aquel frío aparato que distorsiona los sentimientos, que distorsiona todo. Lo vuelve más complicado de lo que ya es. Hoy, a pesar que no quiero admitirlo del todo, es el único nexo directo que existe entre nosotros. Un frío aparato. Como para ponerse a llorar.


¿Como explicarte el nudo en la garganta que se me formó al imaginarme tu corazón hoy por la mañana? Y mi infinita pereza al marcar. Y ponerme a buscar la tarjetita de cartón. Y el frío aparato otra vez. Y otra vez yo fingiendo que oía las palabras que mamá repetía con todo el cariño que aún me puede dar: "Llámala" -y yo viendo todo borroso-. "Aunque sea un ratito" -dolor en el pecho-. "Le va a hacer bien" -colgar sin saber que hacer luego de-.

La rabia que me llega como un golpe seco. Como si me atropellaran. La rabia que se mezcla con miedo, que se mezcla con ese maldito dolor de estómago otra vez. ¿O es el miedo el dolor de estómago? Rabia bendita que me motiva a moverme, a hacer algo de una vez por todas. Rabia que se burla de mí, que estoy tan lejos, que estoy tan solo, que sigo siendo un mocoso.

Hoy creo que la justicia no existe. Que es mentira. Que es como Papá Noel. Los malos ratos nos vienen persiguiendo hace mucho, no descansan los muy mierdas. Y uno tampoco, por más que quiera, no puede aguantar tantas veces. Nunca tantas veces seguidas. ¿Como decirte "me siento mal", si tu debes sentirte mil veces peor? ¿Como siquiera hacer el amago de caerme, o ser débil si no tengo el derecho? ¿Como dejar esta mañana atrás y seguir con "las otras" cosas?

Me gustaría contarte hoy muchas de esas "otras" cosas (trabajo/mujeres). Como si mañana no fuera una posibilidad. Como si mañana la distancia se multiplicara. Me gustaría tratar de hacerte reír, porque sé que sería una empresa muy complicada. Me gustaría que me aconsejaras, aún a sabiendas de que, por mi terquedad, probablemente no haría caso a tus consejos. Y pensarías que me da igual, que todo me sigue dando igual. Si yo fuera tú, también pensaría lo mismo.

Recuerdo cuando una vez te dije que no te quería. Me impresionó que te pusieras a llorar rato después. Lloramos juntos, porque siempre te quise mucho. Siempre te he querido mucho, pero también, siempre he andado en otro lado. Bien lo sabes. Siempre parezco andar en otro lado. Recuerdo claramente el polo de Bart Simpson que me compraste cuando mi insistencia era más de lo que podías aguantar.

Tampoco he olvidado cuando me recogías de las clases de natación y hacías todo más divertido y menos dramático. Conservo en algún lugar de mi cajón la pita para la muñeca que me diste antes de irte de la ciudad. Me divierto cuando recuerdo que tú fuiste la que inició mi pasión por la comida rápida desde pequeño, y luego te causaba asombro mi apetito insaciable por la comida mexicana. Todas estas pequeñas cosas que recuerdo, te confieso, hacen más sencilla mi tarea de tratar de escribirte.

Es otra de mis sorpresas: Estoy tratando de escribir. ¿Como decirte que temo que cometí un error al elegir mi carrera? ¿Como hago para confesarte que fuí muy maricón y que no quería decepcionar al mundo al decir que no estaba listo? Hice lo que tenía que hacer. En cierta forma he seguido tus pasos, con mucha más suerte que talento, pero no me puedo quejar. No me va mal. Aunque, ¿sabes?, creo que soy uno de los "idealistas". De esos cojudos que piensan que el dinero no es lo más importante. Al menos, mientras me siga alcanzando para comprar discos y libros.

¿Como decirte hoy que me siento muy solo? ¿Para que preocuparte con mis asuntos y mis dudas? Todos hemos pasado por eso, aunque jamás me tocó verte insegura de algo. Debo confesarte que no he seguido los caminos llenos de luz y claridad que quizá habías planeado para mí, pero no creo tampoco haber caído en abismos demasiado oscuros en el tiempo que no nos hemos visto. Estoy yendo por mi propio camino ahora. Sigo siendo el mismo, más ido, tal vez, pero un poco más consciente. Dicen que he bajado de peso.

¿Como decirte que te quiero y dejar de lado mi tono de voz que no transmite nada? ¿Como hacer para que no se me note que estoy hecho mierda y asustado? ¿Como hago para ayudarte? No estoy listo para llamarte, no el día de hoy. Así piensen y digan que sigo siendo el mismo descuidado y alejado de toda la vida, siento que no es el momento. Soy malo para mentir, y malísimo sobretodo, para ocultar mi sensibilidad. No puedo pretender que la noticia de hoy no me ha afectado. No estoy listo para llamarte, aunque me moriría por verte.

El tiempo pasa demasiado rápido últimamente. Bien lo sabes. En un abrir y cerrar de ojos tendré que meter una docena de cosas a un maletín y largarme para no volver. Y estaremos reunidos otra vez. ¿Como decirte que ya no quiero que muevan un dedo -o para ser más preciso, que gasten un solo centavo- en buscarme un rumbo académico? ¿Como decirte que ya me las sé buscar yo mismo y que voy para dar la mano y no para que me la den? ¿Como hago para hacerte entender, bendita mujer, que ya no es tan pequeñito tu hermanito?

Pronto voy a estar allá, aunque suene tonto decirlo, porque hoy día la distancia es enorme. Pronto podremos tomarnos esas Coronas que tanta falta nos hacen y hablar de la vida. Pronto habrá ocasión para conocernos mucho más. Y no lo digo por el hecho de que un papel te haya diagnosticado algo, querida. No te equivoques. Lo vamos a hacer porque el momento ha llegado y porque, por fin, ambos ya somos un poco adultos. Y nos vamos a reír del diagnóstico y de los tratamientos. Y de las pastillas y los doctores. Y de lo atrevido y terco que soy al querer preparar Pisco Sour sin más ni más.

Sabes mejor que nadie que siempre fui de pocas palabras. Me cuesta. Siento que no lo hago bien. Hoy elijo no hablar contigo y escribir un par de líneas que algún día, probablemente bajo la influencia, te entregaré. Hoy elijo juntar las manos y alegrarme porque pronto me tendrás que aguantar en tu casa, con mis manías y mal humor. Ahora soy yo el que te va a enseñar algunas jeringas nuevas en español peruanazo. Ahora voy a ser yo el que te lleve a comer un whopper brutal con harto ketchup. Ahora soy yo el que va a recoger a tu hijo de la escuela.



I love you, Big Sis. Don't ever forget it.




m12




jueves, 12 de noviembre de 2009

Hasta Que El Sol No Brille

Dos personas: Manuel y Alma. De por medio, numerosos correos electrónicos que han sido rescatados del olvido. De casualidad, como todas las cosas en su vida últimamente, Manuel vuelve a leerse en estos intentos de comunicación impersonal y llega a muchas conclusiones no muy reconfortantes.


Por favor, léelo con calma
Enviado: domingo, 25 de noviembre de 2007 05:38:33 a.m.
No se bien la razón por la que te escribo, ni se muy bien como empezar. Me imagino que ahora debes estar con los chicos en el cumple de Gladys. Espero que la estés pasando chévere.
Preferí no ir por lo que había sucedido entre nosotros. Supongo que aún estás molesta. Me he tomado todo el día para pensar en muchas cosas y también vi mucha televisión. Veo Star Wars III ahora, pero igual, no dejo de pensar. Por eso decidí escribir antes de irme a dormir.
Como bien sabes, te molestaste porque pensaste que te había dejado de lado, y ni siquiera quisiste oírme para explicarte que todo había sido un malentendido. Me siento perdido por todas las cosas que nos pasan. Me duele mucho tu rechazo al hecho de que yo quiera explicarte las cosas, y también, a que estas sean tan grandes y te afecten tanto como lo hicieron aquel día.
Siento que ni siquiera tratando puedo hacer que las cosas estén bien para ti y me afecta mucho que te molestes tanto y tan de prisa sin saber bien lo sucedido. Pero nada de esto se compara a la horrible sensación de cuando me botas o me rechazas.

Hoy me di cuenta que no puedo más.
Quisiera hablar contigo, decirte muchas cosas y que estemos bien. Quisiera que haya un puente para arreglar las cosas y que ambos busquemos eso, pero por alguna razón siempre hago cosas que te molestan. En muchas ocasiones, yo creo que exageras.

Hoy, quizá de haber ido, me hubieses ignorado. Y para estar ahí y estar alejados, preferí no ir. Preferí quedarme aquí y pensar en lo que estoy tratando de decirte.
Por favor, trata de explicarme como hacer con las cosas que tanto nos afectan y tanto nos separan. Ojalá me hubieses oído antes de molestarte y ojalá leas este correo. Estoy perdido, como te repito. No quiero ser rechazado y no se que hacer.
Honestamente no se que hacer.
m.
Holaa!!!!!!!
Enviado: domingo, 15 de junio de 2008 10:25:02 p.m.
Hola Flaca
Espero que la estés pasando de poca madre. Te cuento que ando resfriado, espero curarme pronto. Justo acabo de ver el penúltimo capítulo de tu novela. En resumen: Hay un chistosísimo terremoto en el pueblo, justo cuando Juan va a la casa de Andrés, y el muy cabrón le dice que solo dejó en paz a Mónica porque ella aceptó "entregárse". Juan se molesta, Andrés saca su pistola y se ponen a forcejear. Mientras tanto se ve como todo el pueblo y la casa se empiezan a derrumbar, también se ve que hay incendios (¿?) En fin, armageddon all the way.
Luego, se ve que Andrés está tirado entre los escombros y se pone a llorar como un crío. Le pide perdón a Juan y le dice que no merece salvarse porque ha sido muy malo (¿?) y en fin. Juan lo saca del lugar y se quita corriendo a su casa, pero no encuentra a Mónica por ninguna parte.

Pasan muchas cosas, blablabla de televisa. Juan busca durante días a Mónica y la cree muerta. El pata que le quiso dar su apellido (no se el nombre del ilustre caballero) le dice a Juan que Mónica no llegó a entregarse a Andrés (¿Y como lo puede saber este tipo?) Igual, Juan le aclara que de no aparecer Mónica, va a matar al pobre Andrés con sus propias manos.
Luego, en una parte que te hubiera dado cólera, Mónica anda en la casa de una señora que la encontró. Se despierta y sale corriendo a buscar a Juan. A ambos les dan instrucciones que el otro debe andar en la casa de playa de Juan. Antes de que Juan logre llegar, lo intercepta el tipo gordo que dices que te da asco junto a 2 tipos más. Tienen cuchillos, se ven malosos, y quieren hacerle no precisamente cariñito.
Ahí quedó.
A ver si más tarde pasan el final. Imagino que así será. Si no, lo veré por internet.
Un beso grande. Cualquier cosa me escribes. A ver si pasado mañana paso a ver a tus perros.
Saludos, te quiero mucho y te extraño.
m.
Don't let the future be destroy by the past
Enviado: sábado, 05 de julio de 2008 06:04:45 p.m.
Hey ¿Qué tal?
Voy a tratar de ser sincero y claro, porque como sabes, escribir por este medio es recontra incómodo. Me gustaría saber como estás, si es que sigues molesta o ya no, pero supongo que es muy complicado ahora. Los últimos días han sido muy intensos y emotivos para mí. Aunque esté de más decirlo tan pronto en este mensaje, te extraño mucho.
Estaba aquí, a miles de kilómetros de donde estás y quise llamarte por teléfono. Desde ese día estás enfadada por cosas que ya ocurrieron hace tiempo y de las que ya hemos hablado largamente. Con esto no estoy diciendo que ya no quisiera hablar de eso, porque te lo explicaría mil veces si fuera necesario. Por alguna razón tu no lo entiendes así.
Te quiero. Si me tomé las fotos que me tomé fue más que nada por las circunstancias. Sabes que no soy muy fan de tomarme fotos. Estaba en un cumpleaños y no creo haber hecho nada malo al haber ido. Si ver estas fotos ha hecho que te sientas mal, o te ha traído malos recuerdos, te entiendo y te pido disculpas por eso. Más que nada te pido que dejes lo pasado en el pasado para poder mirar adelante, ¿entiendes?
No creo que me entiendas. No creo que creas que lo que digo es cierto. Tampoco creo que quieras olvidar todo lo que pasó. En verdad me gustaría hallar una forma, creo saber la manera, pero es muy difícil si estás tan lejos y si no puedo comunicarme contigo. No creas que es sencillo estar aquí sin saber nada de tí.
Hasta ahora me resulta extraño el contexto en el que te has vuelto de esta forma conmigo. Hablábamos de lo más normal, yo te contaba lo mucho que me haces falta y todo parecía bien. De pronto pasaron algunos días, viste algo que no te gustó (gracias al MySpace una vez más) cambiaste conmigo y yo sin entender nada. Entro a internet para intentar conversar contigo y no respondes. Mencionas algo en tu nick sobre un tal Jaime. Sigo sin entender.
Puedo comprender que estés molesta pero ¿entiendes como me siento yo?

Estoy lejos, no se nada de tí. No se si conocerás a alguien allá, o si de plano decidiste ya no quererme y olvidarme. Es difícil estas aquí, sabiendo que te has ido y que de pronto ya no quieres saber nada de mí tan solo por cosas que ya pasaron hace mucho tiempo. Más difícil es el saber (via email o mensaje de texto) que has pensado dejarme en el olvido y que te despides de mi con un gran hasta nunca. Me cuesta creerlo. Lo considero un golpe bajo y me duele mucho. Creo que por más colérico o molesto que hubiese estado contigo, jamás hubiese esperado a estar tan lejos para decir que quiero borrarte. Me parece malazo y me da a pensar muchas cosas.
Es divertido como todo da vueltas. El otro día me sucedió algo similar a lo que te ha pasado: de pronto me encontré sin querer con algunas cosas malas de hace tiempo. Me di cuenta en ese momento que yo tampoco he podido olvidar del todo esos malos ratos, porque pude sentir la misma rabia que sentí aquellos días cuando todo sucedió. Quizá sea por eso que te entiendo el día de hoy. Lo que hice, al dejar la rabia a un lado, fue preguntarme ¿que me gustaría que ella dijera en este momento? ¿Qué podría hacer ella para que yo deje esos malos recuerdos en el pasado? Y la respuesta fue la siguiente: Decirme que me quieres, que lo pasado no puede destruir nuestro futuro, que somos más fuertes que toda la mierda que hubo, hay y habrá entre nosostros. Y eso eso, precisamente, lo que quisiera decirte ahora.
De veras creo en todo esto que te digo, pero sé que en tu caso las cosas son diferentes. Quizá el decirte todo esto no sea suficiente, quizá ya nada sea suficiente para que dejes de estar así conmigo ¿no crees? Estoy lejos y dolido por tu actitud, justo ahora cuando te encuentras tan lejos. Me siento impotente al no poder hacer nada, quiero hacer mucho y sin embargo, ya no es decisión mía.
Cuando jugábamos con los perros, cuando veíamos los últimos capítulos de tu novela, cuando nos llamábamos por teléfono luego de Two and a Half Men, cuando me quedaba a dormir contigo, y especialmente, cuando te ponías triste, llorabas y yo te cantaba aquella canción de Bon Jovi al oído; yo pensaba que habíamos superado todo. Acompañandote al aeropuerto, pensaba que tu partida iba a ser algo jodido para mí, pero que nos ayudaría a pasar a otra etapa juntos. Etapa ligada estrechamente a aquella pequeña cosa que planeaba decirte a tu regreso. Quizá me equivoqué y todos esos momentos no significaron gran cosa para tí. Quizá el pasado y los malos momentos seguían ahi, latentes, a punto de explotar cualquier día. Lo que jamás imaginé fue que iba a ser precisamente cuando estuvieses lejos.
Aún creo que podemos esforzarnos por permanecer juntos. Estoy dispuesto, como te he dicho muchas veces, a fijarme más y no ser tan tonto, a dejar todas las otras cosas de lado como lo he venido tratando de hacer desde antes que viajes. Y quiero seguir cambiando y que me quieras más y solo estar junto a tí.
De veras quiero todo eso...la casa grande, los viajes, los perros y nuestros niños. Solo espero que, putamadre, no me eches al tacho. Mucho menos a larga distancia.
Te quiero y te extraño. Te lo escribo sabiendo que te va a dar cólera leer todo esto. Te escribo todo esto por una gran razón...
Porque es cierto.
Un beso grande
m.
Hola
Enviado: jueves, 10 de julio de 2008 08:04:13 p.m.
Recién he podido entrar aquí el día de hoy. Supongo que no estás muy pendiente de tu correo esta semana por lo de las vaciones de tu madre. De todos modos quise venir un rato y escribirte ya que son muchos días en los que no he sabido nada de tí.
Pienso que mereces lo mejor del mundo, ser feliz y sentirte querida por aquella persona que logre ganarse tu corazón. Es lo que creo, honestamente, y me gustaría llegar a ser esa persona para tí.
Me siento algo tonto al estar escribiendo lo que siento frente a un monitor, pero te quiero y de veras quisiera que dejaras todo lo malo en el pasado, que miremos adelante ahora que se vienen cosas totalmente nuevas para ambos. Quiero estar ahí para tí cada vez que me necesites ¿entiendes?
Ojalá que no me olvides. Yo estoy aquí esperándote y extrañándote como no tienes idea. No se si esto significará algo para tí, pero así ocurre. Ojalá este tiempo te sirva para pensar no solo en los malos ratos, sino también en lo mucho que te quiero y en las formas, muchas veces ridículas, en las que he tratado de demostrártelo.
En serio tengo muchas ganas de hacerte sentir muy querida a penas vuelvas porque siento que lo mereces. Sorry si algunas veces no he dado todo lo que puedo dar o te he hecho sentir dejada de lado. Quiero verte y decirte algo muy importante, así que trata de no tardarte tanto.
Se que todo esto puede leerse demasiado incoherente. La verdad es que estoy muy ansioso y no puedo escribir con toda la claridad que me gustaría, pero una cosa si es muy cierta: No quiero echar todo por la borda. Creo que hace mucho tiempo y sin darme cuenta, elegí tomar un camino a tu lado y empezé a bosquejar un futuro juntos. Quisiera que no se quede solo en bosquejo, sino que poco a poco vaya haciéndose realidad.
Trata, por favor, de pensar en que te quiero mucho ahora que ten encuentras tan lejos. No me olvides que yo no lo voy a hacer.
P.D. Jamás vi a una perra tan contenta como la tuya, cuando la saqué a pasear hace un par de días. ¿Te has fijado que tan larga es su lengua?
P.D 2 Es cierto, si salgo con Ramiro bastante por estos días. ¿Y a quién le importa lo que yo haga?
P.D 3 Lamento mucho ser tan tonto, pero lo compenso con el cariño tan grande que te tengo. A tí y a tus mejillas.
P.D 4 ¡Saludos a la suegra!
m.
¿Qué fue, Flaca?
Enviado: martes, 22 de julio de 2008 04:37:06 a.m.
Hola princess ¿que tal? Te estuve esperando hoy en el messenger y nada que te conectaste, creo haber estado casi todo el día esperándote pero nada, no te vi entrar.
Lamento no haberte podido llamar hoy, pero no pude conseguir una tarjeta. Lo más seguro es que te llame mañana como a la 1 de aquí, ojalá te encuentre, igual se que leerás esto mañana.
Todo salió tranquilo en el cumple de Tavo, fue una fiestasa. De la facultad solo estábamos Rodo, Kathy, Víctor y yo. Todos te mandan muchos saludos desde acá. Kathy me pidió tu número asi que fácil te llama un día de estos.
Mañana debo ir un toque en la mañana a dejar la compu porque hoy me dió flojera hacerlo. Viniendo de allá te llamaré a casa, ojalá te encuentre y podamos hablar un poco.
Te extraño mucho y espero que te haya gustado mi tarjeta (creo que no fue así porque no respondiste nada) y a ver si un día de estos me sorprendes con un mensaje también.
PD1: No creas que me olvidé de mandarte lo que te prometí al MySpace. Lo que pasa es que aún no acabo.
PD2: Te quiero mucho
PD3: ¿Que fue de las fotos que ibas a mandar?
m.
Claro!
Enviado: martes, 05 de agosto de 2008 03:25:06 p.m.
Hey Love
La tarjeta es: 8456 4576 1250 1349
Para recargar llamas al 778, y si aun tienes tiempo, al 779 y pones la opción 2, así el saldo te va a durar más.
Sin más que decir que te quiero y te espero con ansias, me despido...
Un beso hasta que el sol no brille.
m.
RE:
Enviado: viernes, 13 de noviembre de 2009 09:17:04 a.m.
Hola
Gracias por leerme, es una gran sorpresa.
No te pierdas lo que se viene, se que sin duda lo hallarás interesante.
No botes mis cosas, intentaré recogerlas a la brevedad para que no sigan estorbando.
Cuídate, saludos.
m.