jueves, 31 de diciembre de 2009

Gracias Parciales

Antes de empezar las "celebraciones" me ha parecido lo más correcto sentarme y agradecer a todos los que hicieron de este, un año muy especial. Quizá más tarde la ingesta de alcohol me impida recordarlos con el cariño que los recuerdo ahora. No vayan a llorar.


Gracias a la administradora del canal donde trabajaba, que a pesar de no conocerme, me dejó mensajes en el celular -el cual andaba muerto por esos días- para poder firmar un nuevo contrato. Gracias por ser siempre tan maternal (quizá te diste cuenta que necesitaba una madre postiza) Te quiero muchísimo.

Gracias a Sony. El playstation sea quizá uno de los grandes motivos por los cuales, este año, el suicidio no ha sido considerado una alternativa de escape.

Gracias a Ramiro por ser mi hermano. Gracias por acompañarme a conciertos donde la hemos pasado en grande, y algunos en que no tanto. Gracias, querido amigo, por siempre entender mis ganas desmesuradas de beberme una cerveza más y por aguantar mis resacas del otro día que modificaban los planes que habíamos hecho de antemano.

Gracias a aquel actor famoso por haber sido tan buena onda. No he tenido la suerte de ver tantas obras de teatro en mi vida, pero la tuya ha sido sin duda mi favorita hasta el día de hoy. Recuerdo las charlas y consejos que me dabas el año pasado, y también recuerdo las palabras que dijiste al despedirnos esta vez. Se que con suerte nos encontraremos. Me da gusto poder llamarte, sin temor a equivocarme, mi amigo. Gracias por eso.

Gracias a la niña tan dulce que hacía que olvidara mis problemas con su forma de ser. Esos días en que me jodías -tan inocentemente- hicieron que se me ablandara un poco el corazón, y vaya que lo necesitaba. Gracias por siempre sonreír, a pesar de que hayamos perdido el contacto para siempre.

Gracias a aquella actriz tan fina y dulce que siempre iba a visitarnos para contarnos sus cosas. No tengo mayor comentario que hacer aquí. Eres sin duda una de las mujeres más bellas de este país. Y no me refiero al físico nada más.

Gracias a la chica que alguna vez fue mi novia y me increpó de ser un manipulador. Si, estás en lo cierto. Pero en ese momento que retomamos contacto yo no trataba de seducirte, sino de contarte que estaba hecho mierda porque mi madre estaba enferma. No tienes por qué disculparte.

Gracias a mi amigo de la universidad que, por más distancia que exista, siempre está dispuesto a escuchar mis muy repetitivos problemas. Aunque te fastidie la frase, aún sigo pensando en que somos muy parecidos, cabrón. Pronto llegará el día de nuestra suerte.

Gracias a la bailarina talentosísima y desinhibida que me hizo recordar que a pesar de las poses en verdad sigo siendo el mismo niño tímido de siempre. Tímido sobretodo, cuando estoy cerca a una chica en ropa interior.

Gracias a mi amigo que gusta de otros muchachos. Siempre creí ser una persona sin prejuicios, pero sin duda me ayudaste a vencer algunos que tenía dentro cuando visité, siendo guiado por ti, esa discoteca donde los muchachos gustan de otros muchachos y donde me convenciste que jamás, así lo intentara, las chicas que bailaban tan alegremente entre ellas se iban a fijar en mi. Fue genial que aceptaras también ir conmigo a un bar "de los míos" a beber cerveza y oír rock. Eres grande.

Gracias a mi gran amiga, con la que me escribo seguido desde finales de año. No habíamos logrado ser grandes amigos, pero creo que a través de los correos, lo hemos logrado ser. De mi parte, ya lo siento así. Gracias por decirme que escribo bien. Aunque no te creo, siempre es bueno oírlo. Voy a seguir intentándolo y voy a seguir escribiendo(te) muchas tonterías más.

Gracias, como todos los años, a Yayo y su Cuarteto Obrero por la lírica tan genial. Los voy a envidiar toda la vida.

Gracias a mi jefa que sin previo aviso me pregunta "¿Ya no quieres seguir trabajando?" No era cuestión de eso, my boss, sino más bien de que necesitaba un descansito, un pequeño chepi bola porque seguí de largo cuando la mayoría se tomó algunos días libres. Gracias por no tirar la toalla conmigo, por entender cuando debía irme y por las pilas que me pusiste. Igual me fue mal, pero gracias por el ánimo. Yo también pensé que me iría bien.

Gracias a mi escritor favorito por publicar este año y firmarme, con entusiasmo inexplicable, la copia de esa novela que me resultó tan divertida y tan corta a la vez. Te vuelvo a decir lo que alguna vez te escribí por correo: tu novela número doce va a ser la mejor de todas. Un abrazo.

Gracias al amigo de toda la vida que se aventuró conmigo a conducir un auto bastante problemático para poder movernos por la ciudad. Como me lo dijo una persona "es buenísima onda contigo, se nota que te quiere mucho" Nunca me lo has dicho, pero no hace falta. Cuando vuelva a esta ciudad nos iremos a tomar el mejor jugo especial que exista. Yo invito. Y, por favor, todavía no te cases, desgraciado.

Gracias Dalevuelta y Rafo Ráez, por hacerme recordar un poco que tipo de persona soy y aquellos buenos momentos que he pasado teniendo sus canciones de fondo.

Gracias a la chica que me abandonó cuando me sentía mal y estaba molesto conmigo mismo y con el mundo. Después de haberte visto con otro muchacho -no muy masculino, valgan verdades- sentí que ya nada peor me iba a suceder este año. Me equivoqué por mucho, pero en ese momento sentí eso. Gracias igual, desde el fondo de mi corazón de cenicero.

Gracias a mi coordinador por avisarme que me he quedado sin empleo. Tras dos reuniones de producción donde me ratificaban -e incluso me explicaban mis nuevas responsabilidades- han decidido no contar conmigo. Eliges las palabras exactas, de trámite. Me pregunto cuantas veces te habrán encomendado hacer esa labor tan incómoda. La opinión que tengo de ti, a pesar de lo que puedas creer, no ha cambiado en absoluto: eres una gran persona, un gran líder. Fue genial haber podido trabajar contigo, y supongo que nos encontraremos por ahí.

Gracias a aquel escritor famoso que publica lo que le he escrito y me ofrece una entrevista laboral días después. Gracias porque me hiciste creer que podía escribir (nadie ha dicho que bien) pero de que debía intentarlo en serio. El corto tiempo en que te conocí me hizo confirmar mi sospecha de que no eres tan villano como te pintan. Gracias por firmar el libro que sin duda me llevaré, y espero que a pesar de ya no trabajar juntos, no perdamos el contacto. Gracias por llamarme amigo, significa mucho para mí.

Gracias Flor, por confiarme tantas cosas a pesar de no conocernos tanto y por porfiarme a escribir. I'm writting a lot these days. Thanks to you, gorgeous one!

Gracias al famoso director/actor/hincha acérrimo de la U por el buen humor y la confianza. Fuera de la chacota de siempre, y haber hecho notar mi parecido a un famoso cómico veterano de la televisión peruana, te aprecio mucho. Jamás olvidaré el penal que me anotaste dejándome -vergonzosamente- paradito haciendo vista. Se que jamás olvidarás el penal que te anoté y que, a pesar de rozarla, no pudiste detener. Nos encontraremos en el Monumental alguna vez. Éxitos.

Gracias a la chica del trabajo que cautiva a todo el mundo con su dulzura. Pensé que ya no habían chicas así. Recuerdo lo que te dije cuando un día te vi llorar y hoy sigo pensando lo mismo: eres una chica espectacular. Este año tal vez nos crucemos, por mi parte ha sido genial haberte conocido y haber podido ser tu amigo. Gracias por todas las veces en que me echaste una mano con mis problemas.

Gracias a Carlos por ser un amigo a prueba de balas y aconsejarme en el trabajo. Gracias a Abraham por siempre llevarme y hablarme de la vida. Aunque ya no los voy a ver tan seguido, estoy seguro que volveremos a tomarnos unas cervezas en mi cochera y hablar de la vida y de las mujeres (y de las mujeres de la vida)

Gracias a Jackeline por tener fe en mi y por haberse dado cuenta que aprecio mucho que me pregunten si me va bien o no. Debí seguir tus consejos, pero imagino que cometer nuestros propios errores es parte de. A pesar de que sería muy conchudo de mi parte decírtelo de frente, espero poder trabajar contigo antes de irme de aquí. Nunca cambies.

Gracias a mis productores, por sus palabras tan gratas al momento de mi despedida. Gracias por valorar mi trabajo, y por hacerme sentir siempre como en casa. Gracias por decirme que podía volver cuando quisiera. Les tomé la palabra. Éxitos y bendiciones para ustedes; Capitán y Crema, respectivamente.

Gracias a la chica del trabajo que me hace volver a fumar. Aunque nuestra relación ha sido corta y de muchos altibajos, te aprecio mucho. Gracias por la confianza y los consejos, que espero poner en práctica muy pronto. Cuando vea un bolso llamativo en algún lugar, o cuando alguien me pida un pucho más, me acordaré de ti.

Gracias, finalmente, a la mujer que ha estado ahí para apagar la mayoría de mis incendios este año. Gracias por acercarme un poco a Dios (con quien me llevo mejor últimamente) y gracias por tu cruda y afilada sinceridad. Me quedaré siempre con las palabras que me dijiste al llamarme por año nuevo, y nunca olvides que por más lejos que esté, siempre seremos buenos amigos.

Me voy a beber -creo- con cautela. Gracias a ti, si es que has podido leer todo este largo y aburrido relato. My New Year's big resolution: aprender a escribir bonito.


jueves, 3 de diciembre de 2009

Oscura Niña

Son casi las 3 de la mañana y has venido para acostarte conmigo. Eso lo sabemos bien tu y yo. A mi me sorprende un poco, debo confesártelo, que quieras compartir mi cama sabiendo que estoy hecho mierda sentimentalmente, que no tengo mucha esperanza en mi baúl y que no puedo seguir haciendo promesas que no puedo cumplir. No me hablas, solo me miras. Miras la cama. Sonrío y no puedo resistirme más.

Nuestras vidas se cruzaron por casualidad. No se como lo sentiste tú, pero yo me cagaba de miedo. Miedo a que nunca nos lleváramos bien del todo, miedo a que no pudiéramos entendernos (como suele ocurrirme) y tu parecías no tener miedo a nada. Lo que más recuerdo de esos días es que yo te hablaba mucho, incluso aun cuando tu no me escuchabas y solo querías dormir un poco más.

Muchas personas se opusieron a nuestra relación, pero luego de conocerte un poco, se dieron cuenta de que eres encantadora. Ojalá no te joda que te diga que eres encantadora, porque a pesar del tiempo transcurrido, aún pienso que lo eres. Cuando todo comenzó te dedique una canción de Eminem medio caleta, pero que a mi me gustaba mucho (asu-que-romántico) Creo que eres la única en el universo que podía apreciarla al igual que yo. En noches en que no puedo verte, sigo oyendo '97 Bonnie & Clyde y te siento cerca.

Pasa la noche conmigo, bonita; te canto, y tu no sonríes. Me miras como diciendo "no es hora para esto, huevón". Lo único que quieres es meterte entre las sábanas y acostarte conmigo. Me agrada la idea. No pasó mucho tiempo luego que nos conocimos y de que empezamos a dormir juntos. Recuerdo con una sonrisa aquellas noches en que tu te apasionabas a tal medida que yo, inocente, no podía seguirte el paso. Nos queríamos mucho, diría yo, hasta que pasó lo que tenía que pasar: te fuiste.

Te fuiste sin avisar y me dolió en el alma. Trate de encontrarte guardando la esperanza que guardan los que son abandonados y se rehusan a enfrentar la puta realidad que, por lo general, nos llega reveladora, cruda y cruel, cagándonos la inocencia para siempre. En esos días de tu ausencia, yo renegué de lo que un día sentí por ti, lloré e incluso bebí mucho alcohol (y se que tú dirás "de eso no me eches la culpa") Fue estando ebrio que recibí el dato de que estabas mal. Me dijeron que estabas sola, triste y tirada en un rincón en la ciudad. Se me pasó todo. Fui a buscarte. Era cierto, ahí estabas. Nunca te vi tan sola, tan vulnerable y tan niña como aquella vez. Te besé y te cargué, no era necesario decir palabra alguna: ambos sabíamos, al mirarnos, que ya no podríamos separarnos otra vez.


Todo fue mejor desde ese día. Tu cambiaste conmigo, yo contigo, nadie le pidió imposibles al otro. Creo que nos quisimos mucho y creo que nos vamos a querer mucho más. Hiciste muchas cosas buenas por mí. ¿Crees que no me di cuenta o que no soy capaz de admitirlas? Fuiste, sin duda, mi principal motor para empezar a trabajar. Me enseñaste muchas cosas que yo no conocía de mi y me hiciste sentir que no era un fenómeno por ser capaz de dormir 12 horas seguidas.

No te gusta la gente. Eres tímida y algo tontuela, pero te crees muy lista. Eso me gusta de ti. Tu piensas que soy muy duro, pero no sabes que me has hecho llorar, conmovido, el día en que decidiste quedarte conmigo bajo la lluvia porque había perdido las llaves. Podías elegir irte a casa, comer algo, hacer lo que sea, pero te quedaste conmigo.

Y es que son muy pocas las personas que han decido quedarse conmigo. Quizá porque si no me paso el tiempo cagando las relaciones, las dejo en el congelador por mi frialdad e inquebrantable ingratitud: dos sellos de mi personalidad que tu conoces muy bien. No me da miedo mostrarme como realmente soy estando contigo, y más que eso, me siento cómodo. Deberías sentirte afortunada (risas de fondo)


Hoy que escribo estos papeles de dudosa reputación, y te tengo a mi lado, debo agradecerte por todas esas veces que me has arrancado una sonrisa. Gracias por las esperas y también por las graciosas impaciencias. Gracias por correr a mi lado cada vez que te decía "habla, ¿una carrerita?" y gracias porque esta noche, como en nuestros primeros días, te atreviste a literalmente patearme el rostro para meterte entre mis sábanas que siempre serán tus sábanas también. Y te escribo hoy, teniéndote a mi lado, porque quizá luego la puta distancia juegue en nuestra contra, pero estoy seguro que te llevaré conmigo de alguna u otra forma. Sabes que siempre me las arreglo. Gracias por todo lo que me has dado y ten por seguro que cada vez que vea a una niña con tu escultural figura donde quiera que esté, me acordaré de ti y solo de ti, mi oscura niña, mi compañera de soledades, mi niña de ojos amarillos.

Te quiero para siempre.